Editorial
Estimado amigo:
El momento que vive la universidad peruana es crítico, y ello se ve agravado por la crisis de valores entre los docentes que integran grupos de gobierno. ¿Porqué ocurre todo ello? Quisiéramos ver cómo los políticos fueran coherentes con sus doctrinas: Seguramente que la izquierda pierde mucho cuando los dirigentes se olvidan de sus principios políticos. ¿Acaso Lenin, Mao, Castro y otros fueron incoherentes con sus doctrinas?, ¿y si lo fueron, en qué medida? No se pueden comparar con nuestro políticos criollos (léase, avivatos), que trastocan completamente sus principios por conductas contrarias a sus enunciados políticos. ¿Y qué podemos decir del Apra, de la pseudo derecha, y otras facciones?. Seguramente que nos pondríamos mal del hígado si nos ponemos a analizar a fondo las tremendas incoherencias que existen entre el pregón político y la conducta de los políticos.
El pueblo tiene derecho a políticos coherentes, y no a cobardes, mediocres y antipátridas vividores de la política entendida como poder, dinero, prostitución, drogas y corrupción.
Luchemos por rescatar la autenticidad de las luchas por salir del hambre, la miseria y la pobreza, indicadores macro de subdesarrollo. Y recordemos que el subdesarrollo es cultural, intelectual y mental. Si cambia eso, nuestra universidad tendrá buenos proyectos institucionales, y no "alcántaras" (como ocurre en la Faustino), tendremos investigadores líderes y no mediocres seudo investigadores de papel.
Un saludo para tí, y una invitación a la reflexión para mejorar nuestra Universidad.